Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Día Mundial de la Persona del Refugiado

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señala que “en el contexto de la pandemia del COVID-19, la CIDH manifiesta su especial preocupación por los impactos de las políticas de restricción de la movilidad internacional de personas, cierre de fronteras, suspensión de garantías procesales, e interrupción del funcionamiento de audiencias e instituciones migratorias y de sistemas nacionales de asilo en la región. En este sentido, llama a los Estados a adoptar diversas medidas, tales como:

i) Garantizar el acceso al territorio y a los procedimientos de protección, especialmente al del refugio, a las personas que ven forzadas a desplazarse fuera de sus países, así como respetar el principio de no devolución; ii) Compatibilizar medidas de salud pública con las garantías de debido proceso en los procedimientos de determinación del estatuto de la persona refugiada, así como con otros mecanismos de protección pertinentes; iii) Profundizar esfuerzos para dar respuesta a los movimientos migratorios mixtos masivos de personas desplazadas por las crisis humanitarias en la región; iv) Profundizar acciones para garantizar los principios de no discriminación y enfoques diferenciados e interseccionales en las políticas públicas, considerando especialmente los impacto desproporcionados con base en situaciones de discriminación de género, raza, edad, clase social o cualquier otra condición, y, v) Fortalecer acciones en tiempos de emergencia y crisis sanitaria para prevenir y evitar la xenofobia, discursos estigmatizantes y cualquier violencia o vulneración de derechos”. (http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2020/142.asp)

En este sentido estas recomendaciones se encuentran en Resolución 04/19 de 7 de diciembre de 2019, que señala los principios interamericanos sobre los derechos humanos de todas las personas migrantes, refugiadas, apátridas y las víctimas de la trata de personas.

En la sección primera se consagran los principios fundamentales, destacando la Dignidad humana que implica que “Los Estados deben crear las condiciones que provean un nivel de vida adecuado y compatible con la dignidad de la persona humana y no crearán, por comisión u omisión, condiciones que la dificulten o la impidan, garantizando, entre otros, los derechos a la salud, a la seguridad alimentaria y nutricional, agua potable, vivienda, saneamiento ambiental, educación, trabajo, vestimenta y otros servicios sociales necesarios.”

El principio de no devolución: “Ninguna persona será expulsada, devuelta, extraditada o, trasladada de manera informal o entregada, de ninguna manera, puesta en las fronteras de otro país, sea o no de su nacionalidad, donde su vida o libertad peligren o donde sería sometida a tortura, tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. La Perspectiva de género y enfoque diferenciado que conlleva que “los Estados deben incorporar una perspectiva de género que considere los riesgos específicos, así como los efectos diferenciados, que enfrentan las mujeres, hombres, niños y adolescentes de ambos sexos y personas LGTBI en el contexto de la movilidad humana”.

Puedes revisar el documento en pdf aquí Principios DDHH migrantes - CIDH 04-19.pdf